Inicio   |   Login   |   Registrarse   |   Quienes Somos   |   Contacto   |   STAFF     
BOTONERA EN IMAGEN
 
 
 
Facebook Twitter
   Problemas y controversias

La ilusión de la multitud
  Por Juan Bautista Ritvo
   
 
En Galileo Galilei de Brecht hay una escena clave: el discípulo de Galileo, decepcionado por su maestro que tuvo miedo y abjuró, exclama: “Maldita esta época que carece de héroes”. La respuesta de Galileo es sugestiva: “Maldita la época que necesita de héroes”. Una época que necesita héroes, también necesita Amos, ya que el héroe es aquel que se sacrifica para colmar la falta del Amo. Con inteligencia y discreción, Brecht evoca ese sueño insistente que es la contracara de la pesadilla de la historia: una humanidad sin explotación económica, sin opresión política, sin odios cataclísmicos. Llamarlo “sueño” es una banalidad: nos falta un nombre para designar esa idea tan irrealizable como irrenunciable. Para realizarla sería preciso que hubiera, en la historia, un sujeto político, capaz de ser, simultáneamente, producto y productor de sí mismo; en suma, una encarnación del Espíritu Absoluto de Hegel. Capaz (y esto es lo mismo, pero visto desde otro ángulo) de superar la separación que el lenguaje establece entre singularidad y singularidad.

¿Una humanidad sin opacidad, transparente para sí misma? El realismo histórico, que nos constriñe a enfrentarnos con lo inconmensurable e insoportable, tampoco nos deja la lineal certidumbre del pesimismo conservador, que es tan irrealista como el optimismo revolucionario. La protesta multisecular contra las condiciones de vida es un estanque de misterio; nunca es enteramente predecible su desenlace y sus formas de articulación han sido y serán fatalmente ambiguas.
Una de las restauraciones últimas de la linealidad –una linealidad esta vez revolucionaria– es la que proponen Toni Negri y Michael Hardt en su Imperio, mediante una doble y solidaria transferencia: transferencia de la potencia revolucionaria de la “clase obrera”, en el sentido tradicionalmente marxista de la expresión, a la “multitud”, y de la potencia opresiva y explotadora del Estado-Nación que posee un carácter “imperialista”, a la constitución de un “Imperio” suprana-cional y supraestadual. La potencia hermenéutica del interpretante “Imperio” es muy exigua, desde el momento en que se la define con tanta amplitud e indeterminación –“el concepto de Imperio se caracteriza fundamentalmente por una falta de fronteras... suspende la historia... <es> un régimen sin límites temporales”–, arbitrariamente puede admitir o rechazar cualquier contenido. De otra parte, la idea de Imperio, que para los autores se encarna tipológicamente en el Imperio Romano, forjada para épocas sin mercado mundial y sin Estado, ¿tiene sentido extrapolarla a una realidad ya marcada irreversiblemente por ambas instituciones? Y, además y decisivamente, el 11 de septiembre es la refutación práctica de la idea de Imperio: Nueva York no reaccionó como el corazón simbólico y material de un Imperio sino como la capital efectiva del Estado-Nación más poderoso de la tierra, que puede y quiere arrastrar tras su finalidad puritana y paranoica a todo el mundo capitalista, suscitando la todavía sorda pero efectiva reacción de los Estados-Nación más fuertes de la Europa continental, en especial Francia y Alemania.

En cuanto a la idea de “multitud”, es ingenuamente utópica, humanista, en el sentido más trivial del vocablo, fundada en la denegación de lo que es la masa hablando freudiana y políticamente: un cuerpo erótico-teológico, jerarquizado por el liderazgo y la apelación al Uno. Esa “multitud” que es a la vez producto y productor de sí misma, ¿en qué se diferencia de la clásica idea de “clase universal”, encarnación, a su turno, de la auto-conciencia absoluta?
Algunos fragmentos, tomados aquí y allá del texto mencionado, son suficientes: “cómo puede la multitud volverse un sujeto político [...] Es así como los antiguos místicos expresaban el nuevo telos <la Patria Celestial de Plotino>. La multitud actual, sin embargo, reside en las superficies imperiales donde no hay Dios Padre ni trascendencia. En lugar de ello está nuestro trabajo inmanente. La teleología de la multitud es teúrgica: consiste en la posibilidad de dirigir las tecnologías y la producción hacia su propio júbilo y el incremento de su poder. (...) Si en un primer momento la multitud demanda que cada Estado reconozca jurídicamente las migraciones necesarias para el capital, en un segundo momento debe demandar control sobre los propios movimientos. La multitud debe poder decidir si, cuándo y dónde se mueve. También debe tener derecho a quedarse inmóvil y disfrutar de un lugar en vez de ser forzada a moverse continuamente”.
Esta visión de la multitud es una mezcla de Moisés y Elvis Presley; adaptación moderna del antiguo mito del Éxodo del pueblo elegido; confirmación indirecta de que toda política es teológica. No hay sujeto de la historia y las razones de que no lo haya reposan, por entero en la naturaleza específica de la subjetividad humana. Hablar de la multitud, sustancializar así el proceso histórico, es propio de un idealismo del entusiasmo que desconoce brutalmente el carácter fundamental del lazo humano. Algo de lo que me ocuparé en el próximo número de Agenda.
 
 
© Copyright ImagoAgenda.com / LetraViva

 



   Otros artículos de este autor
 
» Imago Agenda Nº 194 | enero 2016 | Caricaturas de la paternidad 
» Imago Agenda Nº 193 | noviembre 2015 | Desde el látigo a la degradación 
» Imago Agenda Nº 192 | octubre 2015 | La sexualidad femenina (III) 
» Imago Agenda Nº 191 | septiembre 2015 | El silencio 
» Imago Agenda Nº 190 | abril 2015 | La sexualidad femenina: los atolladeros de la teoría (segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 189 | febrero 2015 | La sexualidad femenina: los atolladeros de la teoría 
» Imago Agenda Nº 188 | enero 2015 | ¿Hay un discurso capitalista? (V) 
» Imago Agenda Nº 187 | diciembre 2014 | ¿Hay un discurso capitalista? (IV) 
» Imago Agenda Nº 186 | noviembre 2014 | ¿Hay un discurso capitalista? (III) 
» Imago Agenda Nº 185 | octubre 2014 | ¿Hay un discurso capitalista? (II) 
» Imago Agenda Nº 184 | septiembre 2014 | ¿Hay un discurso capitalista? 
» Imago Agenda Nº 182 | julio 2014 | Ambigüedad de la conciencia 
» Imago Agenda Nº 181 | junio 2014 | Dilemas de la psicopatología 
» Imago Agenda Nº 180 | mayo 2014 | Oscura libertad 
» Imago Agenda Nº 179 | marzo 2014 | Metáfora e injuria 
» Imago Agenda Nº 178 | enero 2014 | Metáfora, enunciación, escucha (segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 177 | diciembre 2013 | Metáfora, enunciación, escucha(1) 
» Imago Agenda Nº 175 | octubre 2013 | ¿Interesa la estética al psicoanálisis? (IV) 
» Imago Agenda Nº 174 | septiembre 2013 | ¿Interesa la estética al psicoanálisis? (III) 
» Imago Agenda Nº 173 | agosto 2013 | ¿Interesa la estética al psicoanálisis? (II) 
» Imago Agenda Nº 172 | julio 2013 | ¿Interesa la estética al psicoanálisis? 
» Imago Agenda Nº 171 | junio 2013 | Encrucijadas de la sexualidad y límites del igualitarismo 
» Imago Agenda Nº 170 | mayo 2013 | El eros romántico y su genealogía 
» Imago Agenda Nº 169 | abril 2013 | Incógnitas de la metáfora 
» Imago Agenda Nº 168 | marzo 2013 | Acerca de la certeza (tercera parte) 
» Imago Agenda Nº 167 | enero 2013 | Acerca de la certeza (segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 166 | diciembre 2012 | Acerca de la certeza (primera parte) 
» Imago Agenda Nº 165 | noviembre 2012 | Los engorros del significante 
» Imago Agenda Nº 164 | octubre 2012 | La memoria y el horror: la responsabilidad (Segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 163 | septiembre 2012 | La memoria y el horror: la responsabilidad (Primera parte) 
» Imago Agenda Nº 162 | agosto 2012 | La escatología como refugio 
» Imago Agenda Nº 161 | julio 2012 | “Un exceso de fuerzas…” 
» Imago Agenda Nº 160 | junio 2012 | Paradoja y reflexividad 
» Imago Agenda Nº 159 | mayo 2012 | Salto y aserción 
» Imago Agenda Nº 158 | marzo 2012 | Amor y erotismo 
» Imago Agenda Nº 157 | febrero 2012 | La naturaleza del “Je” (Sexta parte) 
» Imago Agenda Nº 156 | diciembre 2011 | El psicoanálisis obturado 
» Imago Agenda Nº 155 | noviembre 2011 | La naturaleza del “Je” (Quinta parte) 
» Imago Agenda Nº 154 | octubre 2011 | La naturaleza del “Je” (Cuarta parte) 
» Imago Agenda Nº 153 | septiembre 2011 | La naturaleza del “Je” (Tercera parte) 
» Imago Agenda Nº 152 | agosto 2011 | La naturaleza del “Je” (Segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 151 | julio 2011 | La naturaleza del “Je”  
» Imago Agenda Nº 150 | junio 2011 | La ficción no es ficticia 
» Imago Agenda Nº 149 | mayo 2011 | Generalidad y singularidad en la masa 
» Imago Agenda Nº 148 | abril 2011 | La eliminación del sujeto 
» Imago Agenda Nº 147 | marzo 2011 | ¿Izquierda lacaniana? 
» Imago Agenda Nº 146 | diciembre 2010 | El delirio suicida 
» Imago Agenda Nº 145 | noviembre 2010 | Amar al prójimo 
» Imago Agenda Nº 144 | octubre 2010 | El vínculo religioso: expiación y purificación 
» Imago Agenda Nº 143 | septiembre 2010 | La intromisión del prójimo 
» Imago Agenda Nº 142 | julio 2010 | El lugar de la sublimación (segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 141 | julio 2010 | El lugar de la sublimación 
» Imago Agenda Nº 140 | junio 2010 | Matrimonio homosexual y neurosis 
» Imago Agenda Nº 139 | mayo 2010 | Un significante demasiado pesado: Escuela 
» Imago Agenda Nº 138 | abril 2010 | Hablar, escribir 
» Imago Agenda Nº 137 | marzo 2010 | La acción colectiva 
» Imago Agenda Nº 136 | diciembre 2009 | La sección del equívoco 
» Imago Agenda Nº 135 | noviembre 2009 | Versiones del padre* 
» Imago Agenda Nº 134 | octubre 2009 | Fetichismo y sublimación 
» Imago Agenda Nº 133 | septiembre 2009 | Posmodernidad (IV) 
» Imago Agenda Nº 132 | agosto 2009 | Posmodernidad (III) 
» Imago Agenda Nº 131 | julio 2009 | Posmodernidad (II) 
» Imago Agenda Nº 130 | junio 2009 | Posmodernidad 
» Imago Agenda Nº 129 | mayo 2009 | Apariencia y desnudez: la fuerza 
» Imago Agenda Nº 128 | abril 2009 | La misteriosa (y cómica) diferencia 
» Imago Agenda Nº 127 | marzo 2009 | El analista: humor y santidad 
» Imago Agenda Nº 126 | diciembre 2008 | El tiempo y la causa (cuarta parte) 
» Imago Agenda Nº 125 | noviembre 2008 | El tiempo y la causa (tercera parte) 
» Imago Agenda Nº 124 | octubre 2008 | El tiempo: entre la causa y el límite (segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 123 | septiembre 2008 | El tiempo: entre la causa y el límite 
» Imago Agenda Nº 122 | agosto 2008 | La clase media: política y saber 
» Imago Agenda Nº 121 | julio 2008 | El juego de los sexos 
» Imago Agenda Nº 120 | junio 2008 | La obsesión topológica y la llamada transmisión integral 
» Imago Agenda Nº 119 | mayo 2008 | Equívoco y elipsis 
» Imago Agenda Nº 118 | abril 2008 | Abuso de metáfora  (segunda parte)
» Imago Agenda Nº 117 | marzo 2008 | Abuso de la metáfora 
» Imago Agenda Nº 116 | diciembre 2007 | Enigmas lacanianos 
» Imago Agenda Nº 115 | noviembre 2007 | El perdón imperdonable 
» Imago Agenda Nº 114 | octubre 2007 | ¿Hay biopolítica? 
» Imago Agenda Nº 113 | septiembre 2007 | El duelo incurable 
» Imago Agenda Nº 112 | agosto 2007 | ¿Pensar la muerte? 
» Imago Agenda Nº 111 | julio 2007 | El falo se dice de varias maneras (Segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 110 | junio 2007 | El falo se dice de varias maneras 
» Imago Agenda Nº 109 | mayo 2007 | Mujeres 
» Imago Agenda Nº 108 | abril 2007 | "Yo soy freudiano... 
» Imago Agenda Nº 107 | marzo 2007 | El poder 
» Imago Agenda Nº 106 | diciembre 2006 | Monoteísmo y nihilismo (Tercera parte) 
» Imago Agenda Nº 105 | noviembre 2006 | Monoteísmo y nihilismo (Segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 104 | octubre 2006 | Monoteísmo y nihilismo  
» Imago Agenda Nº 103 | septiembre 2006 | Variaciones sobre la expresión lalangue 
» Imago Agenda Nº 102 | agosto 2006 | Israel 
» Imago Agenda Nº 101 | julio 2006 | Erotismo público y salud de Estado 
» Imago Agenda Nº 100 | junio 2006 | Moral corporativa, moral del super-yo 
» Imago Agenda Nº 99 | mayo 2006 | El hastío de Freud 
» Imago Agenda Nº 98 | abril 2006 | Tóxicos y pecados argentinos. 
» Imago Agenda Nº 97 | marzo 2006 | Del padre y de otras viejas novedades 
» Imago Agenda Nº 96 | diciembre 2005 | Acto e interpretación: la falsa oposición. 
» Imago Agenda Nº 95 | noviembre 2005 | Enigmas del "yo pienso" (2º Parte) 
» Imago Agenda Nº 94 | octubre 2005 | Enigmas del "yo pienso"  
» Imago Agenda Nº 93 | septiembre 2005 | El matrimonio homosexual 
» Imago Agenda Nº 92 | agosto 2005 | Acerca de la escritura demoninada "femenina" 
» Imago Agenda Nº 91 | julio 2005 | El "goce" o la banalización de un término 
» Imago Agenda Nº 89 | abril 2005 | ¿Decadencia del padre? 
» Imago Agenda Nº 88 | abril 2005 | Acto analítico 
» Imago Agenda Nº 87 | marzo 2005 | El horror y la ética de las imágenes 
» Imago Agenda Nº 86 | diciembre 2004 | La desaparición de los desaparecidos 
» Imago Agenda Nº 85 | noviembre 2004 | El estallido del reclamo de prevención 
» Imago Agenda Nº 84 | octubre 2004 | El analista en regla 
» Imago Agenda Nº 83 | septiembre 2004 | Cuestionamiento del "hay tres" 
» Imago Agenda Nº 82 | agosto 2004 | Hacerse autorizar 
» Imago Agenda Nº 81 | julio 2004 | ¿Salud mental? 
» Imago Agenda Nº 80 | junio 2004 | Tres modos de Carencia: vacío, agujero, abismo 
» Imago Agenda Nº 79 | mayo 2004 | El ternario R.S.I y el nombre del padre: Encrucijadas y atolladeros 
» Imago Agenda Nº 76 | diciembre 2003 | Aventuras y desventuras borromeas 
» Imago Agenda Nº 75 | noviembre 2003 | El rechazo de la patología rechaza al sujeto 
» Imago Agenda Nº 74 | octubre 2003 | El "poco de libertad" 
» Imago Agenda Nº 73 | septiembre 2003 | Vindicación de la psicopatología 
» Imago Agenda Nº 72 | agosto 2003 | La estructura no es la taxonomia 
» Imago Agenda Nº 71 | julio 2003 | Agamben o el patetismo sin salida 
» Imago Agenda Nº 70 | junio 2003 | ¿Por qué el goce? (sus paradojas)  Segunda parte
» Imago Agenda Nº 69 | mayo 2003 | ¿Por qué el goce?  Sus paradojas
» Imago Agenda Nº 68 | abril 2003 | Los dioses de la guerra 
» Imago Agenda Nº 67 | marzo 2003 | La nueva virilidad y el falo materno 
» Imago Agenda Nº 66 | diciembre 2002 | Analistas: celebremos la unidad 
» Imago Agenda Nº 66 | diciembre 2002 | La Guerra Santa y el economicismo 
» Imago Agenda Nº 65 | noviembre 2002 | Política y subjetividad (6ª parte) 
» Imago Agenda Nº 64 | octubre 2002 | Política y subjetividad (5º entrega) 
» Imago Agenda Nº 63 | septiembre 2002 | Política y subjetividad (4ª parte) 
» Imago Agenda Nº 62 | agosto 2002 | Política y subjetividad (3ª parte) 
» Imago Agenda Nº 61 | julio 2002 | El decir en las letras. Psicoanálisis en literatura  Letra Viva editorial, 2002
» Imago Agenda Nº 61 | julio 2002 | Política y subjetividad (2º parte) 
» Imago Agenda Nº 60 | junio 2002 | Política y subjetividad (1ª parte) 
» Imago Agenda Nº 59 | mayo 2002 | Multitud y subjetividad 
» Imago Agenda Nº 57 | marzo 2002 | ¿Qué puede decir el psicoanálisis? 
» Imago Agenda Nº 56 | diciembre 2001 | ¿Qué agrega lalengua? 
» Imago Agenda Nº 55 | noviembre 2001 | El retorno de la traducción 
» Imago Agenda Nº 54 | octubre 2001 | ¿Y ahora? La irrupción de la historia 
» Imago Agenda Nº 53 | septiembre 2001 | "¿Desde dónde habla usted?" 
» Imago Agenda Nº 50 | junio 2001 | La síncopa del fantasma 
» Imago Agenda Nº 46 | diciembre 2000 | ¿Hay un discurso capitalista? (V) 

 

 
» Centro Dos
Seminario 7 de Jacques Lacan  viernes de 14 a 15:30hs
 
» Fundación Tiempo
Borges y el Psicoanálisis  TERCEROS VIERNES DE CADA MES, de 19 a 20.30 hs.
 
» Centro Dos
Conferencias  segundo cuatrimestre
 
» Fundación Tiempo
Posgrados en Psicoanálisis con práctica analítica  Inicios mensuales. Duración: 12 meses.
 
» Fundación Tiempo
SEMINARIOS DE PSICOANÁLISIS   Comienzan en Octubre
 
» Centro Dos
Seminarios   segundo cuatrimestre
 
» Centro Dos
Talleres Clínicos  segundo cuatrimestre
 
Letra Viva Libros  |  Av. Coronel Díaz 1837  |  Ciudad de Buenos Aires, Argentina  |  Tel. 54 11 4825-9034
Ecuador 618  |  Tel. 54 11 4963-1985   info@imagoagenda.com