Inicio   |   Login   |   Registrarse   |   Quienes Somos   |   Contacto   |   STAFF     
BOTONERA EN IMAGEN
 
 
 
Facebook Twitter
   Problemas y controversias

¿Hay un discurso capitalista? (II)
  Por Juan Bautista Ritvo
   
 
Articular el psicoanálisis con el mundo capitalista es una empresa imposible mientras perseveremos en reiterar confusiones e ignorancias que han vuelto tan irrisorio todo lo que se escribe y se habla en torno al denominado “discurso capitalista”.
Hay varias cuestiones previas que es preciso enumerar:
1) Valor, plusvalía, plus de goce: Según Marx el excedente económico, bajo su forma monetaria, es el responsable una vez acumulado e invertido, consumido productiva e improductivamente, tanto de la riqueza como de la miseria actuales. El goce, como pendiente hacia la muerte, es imposible acumularlo y otro tanto ocurre con el plus de goce, que en realidad es un menos, un resto de goce que en sus manifestaciones típicas –la risa desencadenada, el orgasmo, la sorpresa ante el hallazgo feliz, entre tantos ejemplos posibles– es pura disipación, también imposible de acumular. Mezclar el plus de goce con la plusvalía, desnaturaliza a ambas dimensiones, alejadas metodológica y epistemológicamente.

2) Vigencia de la teoría del valor: La mayoría de los lacanianos que han escrito sobre el tema empiezan por declarar que el psicoanálisis no puede forjar una filosofía de la historia a través de sus cuatros discursos, entre otras cosas porque la noción de discurso en psicoanálisis es solidaria de la transferencia. Es así. Pero en seguida se les desguaza el alma y empieza la retahila sin fin: que la caída de la tasa de ganancias, que la destrucción sin fin, que la arbitrariedad de los amos, que el imperio del consumo que aniquila al sujeto, que el desmembramiento de los lazos sociales, etc., etc. Pero aquí hay que discriminar varias cosas. La descripción sistemática del pasaje (a la vez diacrónico como sincrónico) de una estructura pre-capitalista (en la que la fuerza de trabajo no es mercancía) a otra capitalista (en la que sí lo es y en la que el mercado se vuelve universal) sigue siendo un logro teórico del marxismo como culminación de la economía política clásica. Pero la teoría del valor no creo que haya resistido el cambio de las modalidades de producción en una economía mundial que tiende a la informatización integral. Justamente acabo de mencionar la caída de la tasa de ganancias que Marx atribuye al incremento incesante de la composición orgánica del capital (predominio del trabajo llamado muerto sobre el vivo). Claro, Marx sostenía que el trabajo técnico acumulado siempre es un múltiplo del trabajo vivo, puro gasto de energía corporal, algo que discutible en su época hoy ya no es sostenible: el esfuerzo concentrado de diez mil brazos, pongo por caso, no puede reemplazar a un humilde chip. El trabajo acumulado ha reemplazado y con creces al llamado trabajo vivo –y quizá esa sea una de las razones capitales de la importancia decreciente, aceleradamente decreciente, de la clase obrera a nivel mundial. En suma, no sólo carece de validez comparar la plusvalía con el plus de goce, sino que la concepción de aquélla es pasible de múltiples objeciones. Y que no se diga que no somos economistas y que no estamos calificados para tal tarea, luego de haber afirmado con total irresponsabilidad y al abrigo de la cita obligada de Lacan, infinidad de pseudo proposiciones sobre las ciencias sociales.

3) La estructura económica: La mayoría de las divagaciones “progresistas” de nuestros aprendices de “explícalo-todo-por-el-goce” se soportan en una concepción arquitectónica (arquitectura elementalísima, claro está) de la relación de la base con la denominada superestructura. Esta concepción –enteramente dominada por una metáfora bastante pobre– oculta que no hay en la sociedad ningún centro que asegure la cohesión del proceso social y garantice su dirección. Hay factores dominantes, pero estos factores son en primer lugar históricos, es decir y en definitiva contingentes, aunque esa contingencia exprese una necesidad de hecho, nunca de derecho; y en segundo lugar falta un factor constante, universal, que aseguraría los desplazamientos de los factores dominantes.
La economía es en el capitalismo el factor dominante: pero decirlo es casi un truísmo porque hay economía en el sentido estricto –como instancia autónoma de la sociedad– tan sólo en el capitalismo. En otros sistemas la distribución de las instancias es diversa.

A Marx le interesaba la historia como prefacio al capitalismo, pero agrupar a los distintos sistemas como pre-capitalistas es un etnocentrismo inevitable quizá, pero en definitiva cuestionable.
De otra parte, lo que hoy denominamos economía está muy lejos de lo que fue en los tiempos heroicos del capitalismo industrial, ese que los psicoanalistas retrógrados añoran tanto, convertidos hoy en fósiles nostálgicos de un pasado idealizado.
En parte porque la informatización global de la economía global –lo que deja fuera de sí como desechos países y hasta continentes casi enteros– ha desplazado el clásico trabajo manual. Pero asimismo porque el dinero ha perdido sus lazos con el oro y la plata valiosos en sí mismos aunque sea por su rareza.* Quiero decir: el dinero electrónico acusa los mismos espasmos que las formas de sociabilidad que poseen un bajo grado de integración y un alto nivel de volatilidad (nociones a las que volveré en estas notas…) Por algo se denuncia en el cálculo financiero la presencia nada oculta de una fraseología psicológica: “el temor de los mercados”… “la desconfianza o la confianza de los inversores”, etc.

Tal psicologización es el síntoma ideológico de una transformación de la economía financiera que a largo plazo, si no es controlada por políticas estatales, producirá y volverá a producir los temblores y sacudones vertiginosos que ya nos sacuden desde hace un par de décadas por lo menos.
Lo que quizá abusivamente denominamos “sociedad” con un énfasis positivista inocultable, es más bien una compleja red de movimientos, desplazamientos institucionales, acomodamientos de estructuras dispuestos como una retícula dominada por una economía que no obstante, nunca alcanza a compactar todos los niveles sociales, provistos de temporalidades y reglas diversas diversamente moduladas.

Niklas Luhmann ha hecho una importante distinción entre sistemas y entorno que reemplaza con ventajas la clásica superposición de estructuras formadas desde la base “material” hasta la superestructura “espiritual”.
Un sistema es un conjunto autorreferente que busca ejercer el control de sus componentes reduciendo la complejidad, para mejor sostener un orden contra los poderes del azar.
El entorno está constituido por los individuos en su doble aspecto biológico y psicológico; es el reino de lo que los sistemas excluyen y no constituyen el objeto de la sociología: allí imperan la alta complejidad tanto como el azar.

Hay mucho que cuestionar en esta oposición que resumo de manera muy sumaria; sobre todo, la consideración de que el entorno queda excluido del estudio sociológico propiamente dicho.
No obstante, el corte diagonal entre un nivel que busca el orden y genera sin duda orden pero también potencia y complejiza el desorden, vale la pena de ser considerado.
Prefiero oponer (y lo hago desde hace mucho tiempo, antes de tener alguna idea acerca de Luhmann) instituciones y estructuras dotadas de un bajo grado de disipación y un alto grado de integración, a formas de sociabilidad que por lo contrario presentan un grado bajo de integración y otro alto de disipación.

Mas entre ambas hay intercambios incesantes, ya que los instrumentos de control social radican en las primeras y estos mismos instrumentos generan el desorden que alimenta la volatilidad de las formas de sociabilidad, las que a su turno reaccionan sobre los primeros.
En esta dialéctica opongo la censura del control a la pululación de restos: el entorno no sólo se diferencia polarmente de lo que Luhmann denomina sistema, también pasa a constituirse en su núcleo más censurado y secreto.
(continuará)
______________
* Un marxista victoriano no estaría de acuerdo con valorar la rareza, adherido impertérritamente a su noción de valor-trabajo. Sea…
 
 
© Copyright ImagoAgenda.com / LetraViva

 



   Otros artículos de este autor
 
» Imago Agenda Nº 194 | enero 2016 | Caricaturas de la paternidad 
» Imago Agenda Nº 193 | noviembre 2015 | Desde el látigo a la degradación 
» Imago Agenda Nº 192 | octubre 2015 | La sexualidad femenina (III) 
» Imago Agenda Nº 191 | septiembre 2015 | El silencio 
» Imago Agenda Nº 190 | abril 2015 | La sexualidad femenina: los atolladeros de la teoría (segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 189 | febrero 2015 | La sexualidad femenina: los atolladeros de la teoría 
» Imago Agenda Nº 188 | enero 2015 | ¿Hay un discurso capitalista? (V) 
» Imago Agenda Nº 187 | diciembre 2014 | ¿Hay un discurso capitalista? (IV) 
» Imago Agenda Nº 186 | noviembre 2014 | ¿Hay un discurso capitalista? (III) 
» Imago Agenda Nº 184 | septiembre 2014 | ¿Hay un discurso capitalista? 
» Imago Agenda Nº 182 | julio 2014 | Ambigüedad de la conciencia 
» Imago Agenda Nº 181 | junio 2014 | Dilemas de la psicopatología 
» Imago Agenda Nº 180 | mayo 2014 | Oscura libertad 
» Imago Agenda Nº 179 | marzo 2014 | Metáfora e injuria 
» Imago Agenda Nº 178 | enero 2014 | Metáfora, enunciación, escucha (segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 177 | diciembre 2013 | Metáfora, enunciación, escucha(1) 
» Imago Agenda Nº 175 | octubre 2013 | ¿Interesa la estética al psicoanálisis? (IV) 
» Imago Agenda Nº 174 | septiembre 2013 | ¿Interesa la estética al psicoanálisis? (III) 
» Imago Agenda Nº 173 | agosto 2013 | ¿Interesa la estética al psicoanálisis? (II) 
» Imago Agenda Nº 172 | julio 2013 | ¿Interesa la estética al psicoanálisis? 
» Imago Agenda Nº 171 | junio 2013 | Encrucijadas de la sexualidad y límites del igualitarismo 
» Imago Agenda Nº 170 | mayo 2013 | El eros romántico y su genealogía 
» Imago Agenda Nº 169 | abril 2013 | Incógnitas de la metáfora 
» Imago Agenda Nº 168 | marzo 2013 | Acerca de la certeza (tercera parte) 
» Imago Agenda Nº 167 | enero 2013 | Acerca de la certeza (segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 166 | diciembre 2012 | Acerca de la certeza (primera parte) 
» Imago Agenda Nº 165 | noviembre 2012 | Los engorros del significante 
» Imago Agenda Nº 164 | octubre 2012 | La memoria y el horror: la responsabilidad (Segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 163 | septiembre 2012 | La memoria y el horror: la responsabilidad (Primera parte) 
» Imago Agenda Nº 162 | agosto 2012 | La escatología como refugio 
» Imago Agenda Nº 161 | julio 2012 | “Un exceso de fuerzas…” 
» Imago Agenda Nº 160 | junio 2012 | Paradoja y reflexividad 
» Imago Agenda Nº 159 | mayo 2012 | Salto y aserción 
» Imago Agenda Nº 158 | marzo 2012 | Amor y erotismo 
» Imago Agenda Nº 157 | febrero 2012 | La naturaleza del “Je” (Sexta parte) 
» Imago Agenda Nº 156 | diciembre 2011 | El psicoanálisis obturado 
» Imago Agenda Nº 155 | noviembre 2011 | La naturaleza del “Je” (Quinta parte) 
» Imago Agenda Nº 154 | octubre 2011 | La naturaleza del “Je” (Cuarta parte) 
» Imago Agenda Nº 153 | septiembre 2011 | La naturaleza del “Je” (Tercera parte) 
» Imago Agenda Nº 152 | agosto 2011 | La naturaleza del “Je” (Segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 151 | julio 2011 | La naturaleza del “Je”  
» Imago Agenda Nº 150 | junio 2011 | La ficción no es ficticia 
» Imago Agenda Nº 149 | mayo 2011 | Generalidad y singularidad en la masa 
» Imago Agenda Nº 148 | abril 2011 | La eliminación del sujeto 
» Imago Agenda Nº 147 | marzo 2011 | ¿Izquierda lacaniana? 
» Imago Agenda Nº 146 | diciembre 2010 | El delirio suicida 
» Imago Agenda Nº 145 | noviembre 2010 | Amar al prójimo 
» Imago Agenda Nº 144 | octubre 2010 | El vínculo religioso: expiación y purificación 
» Imago Agenda Nº 143 | septiembre 2010 | La intromisión del prójimo 
» Imago Agenda Nº 142 | julio 2010 | El lugar de la sublimación (segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 141 | julio 2010 | El lugar de la sublimación 
» Imago Agenda Nº 140 | junio 2010 | Matrimonio homosexual y neurosis 
» Imago Agenda Nº 139 | mayo 2010 | Un significante demasiado pesado: Escuela 
» Imago Agenda Nº 138 | abril 2010 | Hablar, escribir 
» Imago Agenda Nº 137 | marzo 2010 | La acción colectiva 
» Imago Agenda Nº 136 | diciembre 2009 | La sección del equívoco 
» Imago Agenda Nº 135 | noviembre 2009 | Versiones del padre* 
» Imago Agenda Nº 134 | octubre 2009 | Fetichismo y sublimación 
» Imago Agenda Nº 133 | septiembre 2009 | Posmodernidad (IV) 
» Imago Agenda Nº 132 | agosto 2009 | Posmodernidad (III) 
» Imago Agenda Nº 131 | julio 2009 | Posmodernidad (II) 
» Imago Agenda Nº 130 | junio 2009 | Posmodernidad 
» Imago Agenda Nº 129 | mayo 2009 | Apariencia y desnudez: la fuerza 
» Imago Agenda Nº 128 | abril 2009 | La misteriosa (y cómica) diferencia 
» Imago Agenda Nº 127 | marzo 2009 | El analista: humor y santidad 
» Imago Agenda Nº 126 | diciembre 2008 | El tiempo y la causa (cuarta parte) 
» Imago Agenda Nº 125 | noviembre 2008 | El tiempo y la causa (tercera parte) 
» Imago Agenda Nº 124 | octubre 2008 | El tiempo: entre la causa y el límite (segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 123 | septiembre 2008 | El tiempo: entre la causa y el límite 
» Imago Agenda Nº 122 | agosto 2008 | La clase media: política y saber 
» Imago Agenda Nº 121 | julio 2008 | El juego de los sexos 
» Imago Agenda Nº 120 | junio 2008 | La obsesión topológica y la llamada transmisión integral 
» Imago Agenda Nº 119 | mayo 2008 | Equívoco y elipsis 
» Imago Agenda Nº 118 | abril 2008 | Abuso de metáfora  (segunda parte)
» Imago Agenda Nº 117 | marzo 2008 | Abuso de la metáfora 
» Imago Agenda Nº 116 | diciembre 2007 | Enigmas lacanianos 
» Imago Agenda Nº 115 | noviembre 2007 | El perdón imperdonable 
» Imago Agenda Nº 114 | octubre 2007 | ¿Hay biopolítica? 
» Imago Agenda Nº 113 | septiembre 2007 | El duelo incurable 
» Imago Agenda Nº 112 | agosto 2007 | ¿Pensar la muerte? 
» Imago Agenda Nº 111 | julio 2007 | El falo se dice de varias maneras (Segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 110 | junio 2007 | El falo se dice de varias maneras 
» Imago Agenda Nº 109 | mayo 2007 | Mujeres 
» Imago Agenda Nº 108 | abril 2007 | "Yo soy freudiano... 
» Imago Agenda Nº 107 | marzo 2007 | El poder 
» Imago Agenda Nº 106 | diciembre 2006 | Monoteísmo y nihilismo (Tercera parte) 
» Imago Agenda Nº 105 | noviembre 2006 | Monoteísmo y nihilismo (Segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 104 | octubre 2006 | Monoteísmo y nihilismo  
» Imago Agenda Nº 103 | septiembre 2006 | Variaciones sobre la expresión lalangue 
» Imago Agenda Nº 102 | agosto 2006 | Israel 
» Imago Agenda Nº 101 | julio 2006 | Erotismo público y salud de Estado 
» Imago Agenda Nº 100 | junio 2006 | Moral corporativa, moral del super-yo 
» Imago Agenda Nº 99 | mayo 2006 | El hastío de Freud 
» Imago Agenda Nº 98 | abril 2006 | Tóxicos y pecados argentinos. 
» Imago Agenda Nº 97 | marzo 2006 | Del padre y de otras viejas novedades 
» Imago Agenda Nº 96 | diciembre 2005 | Acto e interpretación: la falsa oposición. 
» Imago Agenda Nº 95 | noviembre 2005 | Enigmas del "yo pienso" (2º Parte) 
» Imago Agenda Nº 94 | octubre 2005 | Enigmas del "yo pienso"  
» Imago Agenda Nº 93 | septiembre 2005 | El matrimonio homosexual 
» Imago Agenda Nº 92 | agosto 2005 | Acerca de la escritura demoninada "femenina" 
» Imago Agenda Nº 91 | julio 2005 | El "goce" o la banalización de un término 
» Imago Agenda Nº 89 | abril 2005 | ¿Decadencia del padre? 
» Imago Agenda Nº 88 | abril 2005 | Acto analítico 
» Imago Agenda Nº 87 | marzo 2005 | El horror y la ética de las imágenes 
» Imago Agenda Nº 86 | diciembre 2004 | La desaparición de los desaparecidos 
» Imago Agenda Nº 85 | noviembre 2004 | El estallido del reclamo de prevención 
» Imago Agenda Nº 84 | octubre 2004 | El analista en regla 
» Imago Agenda Nº 83 | septiembre 2004 | Cuestionamiento del "hay tres" 
» Imago Agenda Nº 82 | agosto 2004 | Hacerse autorizar 
» Imago Agenda Nº 81 | julio 2004 | ¿Salud mental? 
» Imago Agenda Nº 80 | junio 2004 | Tres modos de Carencia: vacío, agujero, abismo 
» Imago Agenda Nº 79 | mayo 2004 | El ternario R.S.I y el nombre del padre: Encrucijadas y atolladeros 
» Imago Agenda Nº 76 | diciembre 2003 | Aventuras y desventuras borromeas 
» Imago Agenda Nº 75 | noviembre 2003 | El rechazo de la patología rechaza al sujeto 
» Imago Agenda Nº 74 | octubre 2003 | El "poco de libertad" 
» Imago Agenda Nº 73 | septiembre 2003 | Vindicación de la psicopatología 
» Imago Agenda Nº 72 | agosto 2003 | La estructura no es la taxonomia 
» Imago Agenda Nº 71 | julio 2003 | Agamben o el patetismo sin salida 
» Imago Agenda Nº 70 | junio 2003 | ¿Por qué el goce? (sus paradojas)  Segunda parte
» Imago Agenda Nº 69 | mayo 2003 | ¿Por qué el goce?  Sus paradojas
» Imago Agenda Nº 68 | abril 2003 | Los dioses de la guerra 
» Imago Agenda Nº 67 | marzo 2003 | La nueva virilidad y el falo materno 
» Imago Agenda Nº 66 | diciembre 2002 | Analistas: celebremos la unidad 
» Imago Agenda Nº 66 | diciembre 2002 | La Guerra Santa y el economicismo 
» Imago Agenda Nº 65 | noviembre 2002 | Política y subjetividad (6ª parte) 
» Imago Agenda Nº 64 | octubre 2002 | Política y subjetividad (5º entrega) 
» Imago Agenda Nº 63 | septiembre 2002 | Política y subjetividad (4ª parte) 
» Imago Agenda Nº 62 | agosto 2002 | Política y subjetividad (3ª parte) 
» Imago Agenda Nº 61 | julio 2002 | El decir en las letras. Psicoanálisis en literatura  Letra Viva editorial, 2002
» Imago Agenda Nº 61 | julio 2002 | Política y subjetividad (2º parte) 
» Imago Agenda Nº 60 | junio 2002 | Política y subjetividad (1ª parte) 
» Imago Agenda Nº 59 | mayo 2002 | Multitud y subjetividad 
» Imago Agenda Nº 58 | abril 2002 | La ilusión de la multitud 
» Imago Agenda Nº 57 | marzo 2002 | ¿Qué puede decir el psicoanálisis? 
» Imago Agenda Nº 56 | diciembre 2001 | ¿Qué agrega lalengua? 
» Imago Agenda Nº 55 | noviembre 2001 | El retorno de la traducción 
» Imago Agenda Nº 54 | octubre 2001 | ¿Y ahora? La irrupción de la historia 
» Imago Agenda Nº 53 | septiembre 2001 | "¿Desde dónde habla usted?" 
» Imago Agenda Nº 50 | junio 2001 | La síncopa del fantasma 
» Imago Agenda Nº 46 | diciembre 2000 | ¿Hay un discurso capitalista? (V) 

 

 
» Fundación Foro
Charla Gratuita sobre Inserción Laboral para profesionales de la Salud  charlas en Octubre
 
» Centro Dos
Seminario 7 de Jacques Lacan  viernes de 14 a 15:30hs
 
» Fundación Tiempo
Borges y el Psicoanálisis  TERCEROS VIERNES DE CADA MES, de 19 a 20.30 hs.
 
» Centro Dos
Conferencias  segundo cuatrimestre
 
» Fundación Tiempo
Posgrados en Psicoanálisis con práctica analítica  Inicios mensuales. Duración: 12 meses.
 
» Fundación Tiempo
SEMINARIOS DE PSICOANÁLISIS   Comienzan en Octubre
 
» Centro Dos
Seminarios   segundo cuatrimestre
 
» Centro Dos
Talleres Clínicos  segundo cuatrimestre
 
Letra Viva Libros  |  Av. Coronel Díaz 1837  |  Ciudad de Buenos Aires, Argentina  |  Tel. 54 11 4825-9034
Ecuador 618  |  Tel. 54 11 4963-1985   info@imagoagenda.com