“Los primeros pasos de mi enseñanza han transitado los pasos de la dialéctica hegeliana; etapa necesaria para establecer una brecha en este mundo llamado de positividad.
La dialéctica hegeliana se remite a las raíces lógicas, déficit intrínseco de la lógica de la predicación : a saber que el universal no se funda sino en la negación; que el único particular cuya existencia puede encontrarse, aparece allí como contingente.
Toda la dialéctica hegeliana hecha para colmar esa falta demuestra –en una prestigiosa transmutación- como el universal, por vía de la escansión: tesis, antítesis, síntesis, puede llegar a particularizarse.
Pero sean cuales fueran los efectos de prestigio de la dialéctica hegeliana, que entró por Marx al mundo, completando lo que en Hegel era la significación, mediante la subversión de un orden político y social basado en lo eclesiástico; sea cual fuere la necesidad de la Iglesia, la dialéctica hegeliana es falsa y refutada tanto por la observación de las ciencias de la naturaleza como por el progreso histórico de la ciencia fundamental, o sea de las matemáticas.
Aquí la angustia es el signo, como lo vio inmediatamente un contemporáneo del desarrollo del sistema de Hegel, Kierkegaard, la angustia es para nosotros la confirmación de una hiancia esencial que testimonia que la doctrina freudiana es aquella que permite su esclarecimiento.
Esta estructura de la relación de la angustia con el deseo, esta doble hiancia del sujeto al objeto caído de él, en donde más allá de la angustia debe encontrar su instrumento, la función inicial de ese objeto perdido sobre el cual insiste Freud, allí está la hendidura (falle) que no nos permite acceder al deseo en la inmanencia logicista”.
Jacques Lacan, Los Nombres del Padre, clase del 20/11/63, versión para circulación interna de E.F.A. Biblioteca O.Masotta.
Tras el exilio, el Jérem, la excomunión, Jacques Lacan va diseñando los nuevos Sedarim/lineamientos, en los que se diferencia de uno u otro abordaje, de uno u otro autor. En este caso puntual, de Hegel y de su lógica dialéctica.
Georg Wilhelm Friedrich Hegel se situó entre el idealismo trascendental y el romanticismo. Su sistema intenta profundizar las diferencias existentes entre Fichte y Schelling. Rechaza partir de lo Absoluto, al modo de mera indiferencia entre sujeto y objeto. Si bien la filosofía versa acerca del saber absoluto, este saber no es dado en su origen sino que constituye el final de su desarrollo, desde las formas inferiores hacia las superiores. En la Fenomenología del Espíritu, intentará mostrar la sucesión de diferentes formas y/o fenómenos de la conciencia hasta alcanzar el saber absoluto. Para Hegel, la ciencia es esencialmente sistemática. Consiste en nociones derivadas unas de otras de un modo necesario.
Así, la verdad será “el sistema científico de esa verdad”. Verdad, ciencia, sistema. El verdadero sistema será aquel que resume, unifica y supera las doctrinas anteriores. El método de la ciencia será el dialéctico o método de la evolución interna de los conceptos según el modelo de tesis-antítesis-síntesis. Este método no es ni un puro método conceptual ni un método intuitivo; no es ni un método deductivo ni tampoco un método empírico. En aquellos métodos, la verdad se opone al error; en el método deductivo, el error aparece como un momento evolutivo de la verdad que conserva, a la par que supera al error. La conciencia no es sólo conciencia de objeto sino también conciencia de sí. El conocimiento avanza hacia lo Absoluto y para alcanzarlo requiere una dialéctica del sujeto y del objeto, sin reduccionismos. En Hegel, dialéctica será el momento negativo de toda realidad. Lo lógico posee en su forma tres aspectos: el abstracto intelectual; el dialéctico o negativo-racional y el especulativo positivo-racional. Estos tres aspectos no constituyen tres partes de la lógica , sino que son momentos de todo lo lógico-real. Para Hegel, la realidad es dinámico-dialéctica, en tanto se caracteriza por tener un movimiento interno que la lleva a la plenitud interna. Habría una ontología de lo real, en tanto la misma se basa en una voluntad de salvación de la realidad misma respecto de lo que tenga de real, de positivo-racional, de especulativa. Esta dialéctica opera mediante tríadas: la idea se articula en ser, esencia, concepto. El Ser en la tríada: cualidad, cantidad, medida. La cualidad en Ser indeterminado, Ser determinado y Ser para sí. El ser indeterminado en Ser puro, Nada y Devenir. El Ser determinado en Esto, Otro y Cambio. El Ser para sí en Uno, Repulsión y Atracción. La Esencia en Reflexión de sí, Apariencia y Realidad. La reflexión de sí en Apariencia, Determinaciones reflexivas y Razón. El Concepto en Concepto subjetivo, concepto objetivo e Idea. La Idea en Vida, Conocimiento e Idea Absoluta. La síntesis operada entre el Espíritu subjetivo y el objetivo constituye el Espíritu Absoluto que se autodespliega en la intuición de sí mismo como arte, en la representación de sí mismo como religión y en el absoluto conocimiento de sí mismo como filosofía. Cada momento del autodespliegue del Espíritu absoluto es a la vez el autodespliegue manifestado a través de la historia. En la historia del arte y en la historia de la religión se revela la verdad de los momentos intuitivo y representativo del Espíritu Absoluto. En la historia de la filosofía, se manifiesta la verdad completa de este Espíritu, la Idea Absoluta en el gran ciclo de su evolución. En su propia filosofía, la hegeliana, se desarrolla la vida de la divinidad. La filosofía aparece cuando la realidad se ha explicitado ya a sí misma .
La filosofía lógico-dialéctica no representa la subjetividad del discurso analítico-freudiano ni lacaniano. La escena central estará ubicada en torno a otro epicentro en cuyo dominio advendrán las formaciones del inconsciente. La verdad será allí donde el sujeto no se piensa ni se representa respecto de la asociación razón-conciencia. Allí donde advendrán los lapsus, los chistes, los síntomas, los sueños, allí habrá efectos de Verdad. Una verdad velada a la conciencia, al deductivismo de la lógica cartesiana, al modelo dialéctico de la lógica hegeliana. No hay aquí ni ciencia, ni sistema ni verdad al modo hegeliano. No hay evolución ni superación de momentos. El deseo será el pivote, movido por la hiancia/falta estructural y constitutiva. Sujeto barrado, objeto caído. Como señal: la angustia. Circuncisión, falta estructural, hiancia constitutiva, incompletud, falibilidad.
¿Será Jacques Lacan un nuevo teórico-práctico de un nuevo modelo de eticidad, basado en una nueva forma de pensar la dialéctica sujeto/objeto, atravesados ambos por una hiancia estructural/constitutiva? ¿Se resiste Jacques Lacan a admitir los sistemas, métodos, modelos evolucionistas que marcan una linealidad? ¿Está la lógica hegeliana en la antípodas de una lógica circular, propia del inconsciente? ¿Es una abstracción la lógica dialéctica hegeliana aplicable a uno u otro abordaje concreto? ¿Es la ciencia algo muy diverso del discurso analítico? ¿Por qué en autores como Hegel no aparece la angustia y sí en autores existencialistas como Kierkegaard, Sartre, Heidegger y otros? ¿Cuál sería para el discurso analítico el valor subjetivo de la angustia?
¿Es pensable un Jacques Lacan con una lógica del No Todo, en este sentido contrapuesta a los modelos formales logicistas que privilegian el cuantificador universal al particular/existencial?
¿Es posible pensar por qué Jacques Lacan no acuerda con los métodos ni sistemas que se fundan en el esquema cerrado y completo del deductivismo lógico? ¿En este sentido, de Aristóteles a Descartes y de éste a Hegel, tal vez haya una continuidad que fractura el discurso eminentemente analítico?
¿Será Lacan quien proponga una nueva dialéctica donde sujeto y objeto estén barrado y/o caído? ¿Será enigmático, inhallable, insoslayable, indeclinable el encuentro con la falla, la falta, el malentendido, el lapsus, el chiste, el síntoma, el sueño?¿Y si no hay Todo porque este es imposible, irrepresentable, qué hay, sólo des-encuentro y siempre fragmentos?
¿Es el discurso analítico la contracara de la filosofía y/o de la ciencia moderna? ¿Aporta una nueva lógica? ¿Por qué será que Lacan dice haberse iniciado con la lógica dialéctico hegeliana? ¿La habrá abandonado al devenir analista? |