El hebreo “pasa”, literalmente el significante ibrí indica “a aquel que transita, atraviesa, transfiere ese acervo de tradición”. Laabor alude al “acto de recorrer, procesar, elaborar, caminar, transmitir, cesar, culminar”. Abirá expresa “pasaje”, “paso”, “travesía”, “atravesamiento”. Abir constituye “lo transitable”, “lo pasable”. Abar es el pasado, lo que fue. Aber significa “concebir, embarazar”. Ubar comprende al embrión. Aberá se traduce como “falta”. Haaber es “hacer pasar, transferir”.
Ibrí es quien se designa como hebreo/hebraico, descendiente de Eber, nieto de Sem, progenitor de los pueblos semitas. De Eber provenía Teraj, padre de dos hijos: Nahor y Abram. El primero residente en Padan Aram, el segundo, transmigrado a Cannán. En virtud de ser el primer judío histórico se lo denominaba “Abraham Haibrí.”.Considerado el “primer patriarca”, según Génesis 14:13. El Ibrit es la lengua propia denominada o traducida como “hebreo”. De este modo: tanto el sujeto inscripto como hebreo, así como la lengua que le pertenece transmiten la falta, la circuncisión, la palabra, “pasan vía transferencia” esa tradición ancestral que sigue latente en el presente y que circula mediante esos embriones siempre vivos, a la par de vigentes.
El texto incluido en el Lacan oral, aunque considerado apócrifo suyo, atribuido a algun discípulo, porta, tal vez una Emet, en tanto Em y Met . En efecto la Verdad o Emet sería el comienzo: Em y a la par el fin, Met de todas las cosas. Una verdad concebida como “principio y fin de todas las cosas”. A lo mejor lo dijo Lacan, algun discípulo suyo, algun cabalista amigo o tal vez ninguno lo dijo y circula como parte de una cadena simbólica oral, cuyo nudo central es una invitación al equívoco-malentendido-chiste-fallido-síntoma-distorsión de la traducción- error en la significación-ejemplo paradigmático de la circuncisión o Brit milá desde un otro Midrasch, desde otro Talmud, “otra lectura o mirada de lo sagrado”, Otro texto, Otro contexto, Otro nudo, Otro nexo.
Esta operación simbólica se nombra en Ibrit o hebreo, Brit Milá. Literalmente, la “Palabra Hecha Acto“ o el “Pacto de Palabra”. En Brit se incluyen Bar y Bat, es decir los congéneres humanos: varón y mujer. El Bar es el hijo, la Bat es la hija. El receptáculo de ambos es la Bait, casa. La Milá es la Palabra que realiza el corte, la cisura, la marcación circular en torno al ¿cuerpo simbólico?. Así en Milá se incluyen Mi, ¿quién?, Má , pregunta por el qué esencial o quid y también Lá , a/ para ella. ¿Quién es ella?. ¿La transferencia, la del Taiarut, turismo, pase, atravesamiento del significante como taiar, turista?
El Midrasch no se agota en la literalidad. La sigla Pardés alusiva al Jardín del Edén o Paraíso bíblico, es la sigla con la cual se designan cuatro modos diversos de interpretación o exégesis bíblica: Pschat: interpretación simplista y literal; Remez: interpretación analógica, teológica, filosófica; Drasch ; interpretación homilética comprendida en el Midrasch y Sod: interpretación esotérica o del misterio, comprendida en la Cábala. Por otra parte, la expresión hebraica Midrasch cuyo plural es Midraschim proviene de la expresión Darosch alusiva al acto de investigar, estudiar en forma amplia y profunda un texto. Comprende múltiples niveles, escalas y métodos. Incluye lo ético, lo ritual, lo legislativo, lo religioso, etc.
Habría que definir texto y contexto, en uno y otro caso. Pensar tal vez que hay supuestos deontológicos, inclusive deónticos diversos, en uno y otro esquema. La mera contigüidad o la proximidad de significantes no hacen a la interpretación o exégesis talmúdica. Esa expresión vacía de sentido el verdadero, descubierto por quien hace la consideración lingüística y/o filológica, a la par de filosófica. Habría que hipotizar acerca de la literalidad, la materialidad, el “leer al pie de la letra”.
“Para este pueblo que tiene el Libro, único entre todos en afirmarse como histórico, jamás pronunciado como mito, el Midrasch representa un modo de abordaje del cual , la moderna crítica histórica no sería sino la bastardización”. Esta locución es interesante para ver si Lacan o quien lo labró poniéndolo en sus labios, no está exponiendo un otro Midrasch, ya no talmúdico-bíblico, Otro Talmud, desde el discurso psicoanalítico, y más aún, desde la impronta propia que él le diera al discurso iniciado por Freud, tal vez con otros tintes que el de aquél. ¿Qué pueblo tiene el Libro? ¿Quién es el sujeto pueblo del que habla y cuál es el objeto aquí sacralizado? ¿Por qué el Libro? ¿Qué axiología absoluta, suprema, sagrada estaría en la base de tal consideración? ¿Por qué el maestro Lacan, el rabí Lacan dice que el pueblo judío se considera único entre todos (¿los pueblos?) en afirmarse como histórico, jamás pronunciado como mito? ¿De qué habla, del pueblo judío o del Libro que lo sostiene? ¿Cuál es el aquí mito velado?¿El del pueblo judío, el de su Escritura, o, tal vez ambos? ¿Hay acaso una identidad, para él entre ambos: pueblo y Libro? ¿No será que él lee el judaísmo desde la Escritura, más aún desde su propia Escritura, insoslayable por cierto desde la óptica de un Maestro que hizo su propia Escuela? Habría que desplegar el Midrasch lacaniano, seguramente muy otro del talmúdico, pero no por Ello menos crítico. Cuando habla de la moderna crítica histórica que bastardiza, ¿en qué piensa nuestro Rab?. ¿Tal vez en la sincronía que perdió la dimensión de la diacronía en el medio? ¿Por qué nuestro estudioso se sorprende por la compaginación del Talmud?... “Pero más sorprendente aún, cuando se lo sabe leer , la relación que mantiene este primer texto , llamado Mischná, con el segundo, llamado Guemará”. ¿Qué lo sorprende a nuestro sabio de esta Escritura? ¿La letra, la forma de la letra, el mensaje, la crítica, la disposición de enfoques diversos yuxtapuestos, la extensión del texto con diversos temas en un tratamiento polifónico al unísono? ¿Qué es para él saber leer? ¿Cómo articula en su lectura la primera escritura con la segunda: la Mischná con la Guemará?. Fascinante, pensar la diferencia en ese mismo punto entre Freud y Lacan. ¿Dos rabíes diferentes: dos escuelas ¿No constituye el Psicoanálisis acaso otro Talmud desde otro Limud , estudio investigativo sistemático, metódico, con leyes y normas propias? Quizás este otro Limud que se vuelve Talmud, también posea su Mischná y su Guemará. |